Seguramente ya estás notando esas tan odiadas arrugas o te sientes cansado como si no hubieses dormido lo suficiente ¿es así?

Bueno, pude ser que hayas pasado una mala noche pero, ¿has considerado que tus problemas provengan de una mala alimentación?

Sí… muchas veces lo que sentimos es porque no le otorgamos a nuestro cuerpo los suficientes nutrientes y líquidos para hacer sus funciones y, por ende, nos vemos y sentimos fatales.

Todos los días estamos expuestos a numerosas toxinas y productos químicos, los cuales crean daño de radicales libres en nuestras células. Por eso conviene tener agua a domicilio en México

 

Nuestro propio proceso metabólico puede crear daño por radicales libres también.

Agrega a esto una dieta pobre, estrés, inactividad e inflamación y tendrás una cascada de daño por radicales libres que recorre todo tu cuerpo y en donde los minerales vitales se pierden al degradarse los tejidos causando envejecimiento prematuro.

Para combatir el daño de los radicales libres, necesitamos antioxidantes como las vitaminas A, C, E y el betacaroteno.

Estos funcionan para combatir el daño de los radicales libres, reparar las células y detener la cascada de radicales libres para que no afecte a más células y genere más daño.

La vitamina C es fundamental para mantener una piel sana y resistente.

A medida que envejecemos, nuestra piel pierde más y más vitamina C, lo que puede contribuir a la aparición de manchas y más arrugas.

De hecho, hay cientos de antioxidantes que ayudan a prevenir el envejecimiento y el daño celular.

Para poder cargar estos nutrientes embellecedores, es importante incluir una variedad de frutas y verduras en tu dieta para asegurarse de proporcionarle a tu cuerpo una variedad de antioxidantes y nutrientes para la piel.

Otra fuente importante para nuestra salud en general y para evitar el envejecimiento es el consumo de proteínas.

La proteína ayuda a disminuir los niveles de insulina, lo que ayuda a mantener un equilibrio para evitar experimentar niveles altos y bajos de azúcar en la sangre, aumentar de peso y aumentar el riesgo de enfermedades.

Comer proteínas ayuda a promover niveles estables de azúcar en la sangre, lo que reduce el estrés en tu cuerpo y mantiene los niveles de cortisol bajo control.

La proteína también es esencial para ayudar a reparar el tejido y construir tejido nuevo.

De hecho, el colágeno, que es una de las proteínas más valiosas en nuestro cuerpo, ayuda a fortalecer nuestra piel, cabello y uñas.

Con una ingesta adecuada de proteínas, reducirás la flacidez de la piel, evitarás el envejecimiento prematuro y mantendrás la salud en general.

Y a diferencia de lo que tanto buscamos evitar, el consumo de grasas es necesario.

Los ácidos grasos esenciales como los omega 3 son importantes para la salud del corazón, la salud de las hormonas y para combatir la inflamación.

Tener estas 3 cosas bajo control ralentizará el proceso de envejecimiento y evitará enfermedades.

Las grasas saludables, que puedes obtener de aguacates, pescado, nueces, aceite de coco y aceite de oliva ayudan a lubricar la piel internamente, lo que permite una piel más radiante y protege la piel del daño oxidativo.

Y la estrella de la corona lo tiene el consumo de agua. El consumir por lo menos 2 litros de agua diariamente le provees a tu cuerpo el recurso necesario para realizar sus funciones y así mantenerte hidratado.

Lo ideal es que consumieras de preferencia agua natural por lo que vale la pena contar con un servicio de agua purificada a domicilio para que no carezcas de este vital líquido, al igual que de consumir los nutrientes, proteínas y grasas a través de una dieta balanceada.

Tu cuerpo lo necesita y así te mantendrás sano y por supuesto, te verás más joven.

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Fuente: YouTube, Bonafont , Sephora